Testimonios
La gota de mi vida:
A mis 74 años, sufrí dos infartos del miocardio, la tensión arterial se mantenía entre 190/80 y 220/110, 3-4 veces al mes solía estar atendida en la unidad de urgencias por mi estado crítico. Los médicos no escondían la verdad, me quedaba poco tiempo para vivir. Mi estado de la salud excluía la posibilidad de operarme, mi corazón estaba demasiado “devastado” para sobrevivir a cualquier intervención quirúrgica. Puedo decir que estaba preparada para morir.
Mi hija procuraba encontrarme los mejores complejos vitamínicos y minerales, pero todo eso era insuficiente. En abril de este año alguien le contó sobre un producto maravilloso: unas gotas para el corazón.
Ya después de la primera dosis, mi vida empezó a cambiar. En un tiempo corto desaparecieron los dolores en la caja torácica. Durante los siguientes días, semanas, meses mi tensión arterial empezó a bajar y podía respirar mejor. Poco a poco volvía a una vida normal. Con cada día me encontraba mejor hasta tal punto que a los dos meses después de empezar el tratamiento con esas gotas, decidí visitar Polonia. Antes mis médicos no me lo permitían, no podría sobrevivir a un viaje en avión.
Mis médicos no podían creer en lo que estaba pasando conmigo, ya que mi estado de la salud mejoró radicalmente. Estoy convencida de que ese cambio se debía a la fórmula de las gotas para el corazón. Hoy día, llevando ya cinco años de tratamiento con esas gotas, pude viajar dos veces a Polonia.
Ahora tengo 79 años y con mi marido de 86 ( que también aplicó esa terapia) cultivamos dos huertos. Mi marido, cada día, tanto en días soleados como lluviosos, va a pescar, se encuentra muy bien, está enérgico y activo.
Últimamente, durante un chequeo, mi médico me dijo que no me preocupara por mi corazón, porque lo tengo “como en una persona de 20 años”.
Francisca Chocyk, Vancouver, Canadá
HEARTofGOLD™ Fórmula